Cuando tienes un clarinete por primera vez en las manos, puede parecer un rompecabezas lleno de piezas delicadas y llaves misteriosas. No te preocupes; aprender a armarlo correctamente es más sencillo de lo que parece y es un paso fundamental para comenzar a tocar con seguridad y comodidad. En esta entrada vamos a unir todas las partes del clarinete y entender qué hace cada una, tomándonos el tiempo necesario para cuidar el instrumento y evitar errores comunes.
Caña y boquilla
Lo primero que vamos a hacer es conseguir una caña. Una caña es una pieza pequeña y delgada, hecha de un material parecido a la madera, que utilizan los instrumentos de viento madera para producir sonido. Las cañas vienen en diferentes tipos y tamaños según el instrumento. Por ejemplo, esta es una caña de clarinete y esta es una caña de saxofón alto; puedes ver que es un poco más grande. Las cañas se fabrican a partir de una planta alta y similar a la madera llamada caña o junco, parecida al bambú. En la fábrica, toman esta planta, la cortan en piezas pequeñas y luego raspan parte de la corteza muy finamente hasta convertirla en una caña que podemos usar para el instrumento.
Hay que tener mucho cuidado al sostener la caña, porque esta parte delgada de arriba puede astillarse o romperse si la golpeas accidentalmente contra algo. Cuando se astilla, ya no funciona. Incluso si eres muy cuidadoso, probablemente romperás algunas cañas durante tus primeras lecciones, así que no te sientas tan mal cuando pase. Cuando no estás tocando tu instrumento, la caña se guarda en un estuche para cañas, que puede verse más o menos así. Cuando guardas la caña, debes colocar con mucho cuidado el extremo delgado dentro del estuche y deslizarla solo lo suficiente para que quede asegurada. Como principiante, lo más probable es que uses una caña número 2 o 2½. A medida que avances y con la guía de tu profesor, probablemente pasarás a una 3 o 3½. La última cosa que debes aprender sobre las cañas es que funcionan mejor cuando están húmedas. Por eso, lo primero que hacemos al armar el instrumento es colocar la caña en la boca. No pongas toda la caña en la boca; solo el extremo delgado, hasta donde comienza la parte con corteza. Si no quieres poner la caña en la boca, puedes usar un pequeño recipiente con agua y dejar la caña allí en remojo mientras montas el clarinete.
Ahora que ya sabes acerca de las cañas, es el turno de la boquilla. Puedes ver que tiene una pieza en forma de casco en la parte superior; se llama boquillero. También tienes esta pieza metálica con tornillos, que se llama abrazadera. Puede que los tornillos estén apretados, así que debes aflojarlos y deslizar la abrazadera hacia arriba para sacarla. La dejas a un lado porque todavía no la necesitas. Puedes ver que un extremo la boquilla tiene un orificio y el otro también, pero este último tiene corcho alrededor. Ahora debes unir el barrilete y la boquilla. El barrilete tiene dos extremos: uno más pequeño y uno más grande. Tienes que colocar la boquilla en el extremo más pequeño del barrilete. Puedes notar que en un lado encaja apenas y en el otro queda muy flojo; siempre debe ir en el extremo pequeño. Cuando unes dos partes del clarinete, debe ser un ajuste firme y hermético. Sujeta ambas piezas con un agarre firme y las movemos suavemente de un lado a otro mientras las empujamos hasta unirlas. Con un poco de fuerza, las dos piezas encajarán. Si usas mucha fuerza y aun así no puedes unirlas, utiliza algo llamado grasa para corchos. Esta se aplica al corcho y facilita el ensamblaje.
Ahora estas listo para coger la caña y colocarla en la boquilla. Observa la boquilla; tiene un lado plano y liso donde está el orificio. Coloca el lado plano de la caña sobre el lado plano de la boquilla. El extremo delgado de la caña debe quedar arriba, y el extremo más grueso, donde está la corteza, debe quedar abajo. Sostén la caña en su lugar con el pulgar izquierdo y, con la mano derecha, toma la abrazadera. Con mucho cuidado, coloca la abrazadera sobre la caña y la boquilla y desliza hacia abajo hasta que quede sobre la parte oscura de la caña, donde está la corteza. Si necesitas aflojar los tornillos para bajarla más, hazlo. Ahora asegúrate de que la punta de la boquilla esté casi perfectamente alineada con la punta de la caña. VAhora aprieta los tornillos. No tienen que estar súper apretados, solo lo suficiente para que la abrazadera no se deslice.
Proceso montaje partes Clarinete
El clarinete tiene dos secciones principales, y la más larga es la sección inferior. Es fácil reconocerla porque en la parte trasera tiene el apoyo para el pulgar, que es clave para sostener el instrumento correctamente. Toma esta sección inferior y la campana (la pieza que va al final del clarinete) y únelas. Para hacerlo, sujeta ambas piezas con firmeza, pero con cuidado de no apoyar la mano sobre las llaves o las barras metálicas. Un pequeño descuido podría doblarlas. Con un movimiento suave de giro, de un lado a otro, empuja las piezas hasta que encajen. Si el corcho está muy seco o cuesta unirlas, puedes usar un poco de grasa para corchos; se aplica alrededor del corcho, se frota con los dedos y hace que todo encaje con mayor facilidad. Uniendo las dos secciones del cuerpo Ahora llega una de las partes más importantes; unir la sección superior con la inferior. La sección superior tiene corcho en ambos extremos, lo que puede resultar confuso al principio. ¿Cómo saber cuál lado va hacia abajo? La clave está en observar las llaves laterales, esas pequeñas llaves que sobresalen. Debajo de ellas se encuentra la llamada llave puente, una pieza fundamental que debe alinearse perfectamente con su compañera en la sección inferior. Sujeta ambas secciones con cuidado, gira suavemente y ajusta hasta que las dos partes del puente queden bien alineadas. Este paso requiere atención, pero con el tiempo se vuelve muy natural.
Con el cuerpo del clarinete ya armado, retomamos la boquilla y el barrilete que habíamos dejado a un lado. Debes unirlo y luego colocarlo en la parte superior del instrumento. Antes de dar por terminado el montaje, debes hacer una última comprobación. Mirw la parte trasera del clarinete de arriba hacia abajo: la caña, los tornillos de la abrazadera, la llave larga de la sección superior y, más abajo, el apoyo para el pulgar. Todo debe verse alineado. Si alguna pieza está ligeramente torcida, basta con girarla suavemente hasta que quede en su lugar. Y listo. Tu clarinete ya está completamente montado, desde la boquilla hasta la campana, preparado para empezar a sonar.
